Noemí Barba Hernández
El humano siempre ha tenido esa necesidad de hacer que los demás vean sus triunfos, logros y de lo que es capaz.
Al pasar de los años construyó una pirámide y se puso en la cima, se dio a conocer como un ser superior a todos los demás del reino animal, presumiendo una capacidad única, el razonamiento.
Esta es una capacidad que le permite pensar, decidir y sentir. Al parecer esto le brinda al hombre la aptitud para resolver problemas, extraer soluciones y aprender de hechos, el razonamiento se muestra según las acciones y argumentos en los que se basa el hombre.
Los argumentos demuestran la capacidad de razonamiento, así como sus acciones. Pero sí el humano es un ser racional y supuestamente inteligente ¿Por qué señalarlo como un ser brutal y cruel?
Teniendo en cuenta las grandes capacidades y lo competente que puede ser el hombre o que puede llegar a tener, sería prácticamente ilógico considerarle bárbaro o atroz. Sin embargo el problema no está en sus numerosas aptitudes sino en sí las usa y de qué manera las usa. Así como un niño con talento, sí no se le educa no puede crecer y únicamente se queda estancado.
Cuando observamos la historia del ser humano, todo lo que ha hecho y las consecuencias que han traído sus acciones y decisiones del pasado, todo lo que la raza humana ha hecho siempre tiene un patrón que puede causar sorpresa y rechazo por ser especialmente torpe, equivocado e incluso ocasionalmente exagerado. Su historia siempre ha girado alrededor de la lucha y ambición de querer todo absolutamente todo, matar por matar y conquistar por poseer, los grandes héroes, sí se les puede llamar así, de nuestra historia surgieron a partir de la inconformidad de ver que alguien poseía el poder absoluto y crecía como un centro de admiración o temor.
Todos hemos sido testigos o víctimas de la codicia de las personas inconformes con su vida o pertenencias y quieren poseer más aunque eso implique pasar por encima de su moral y ética, aunque eso signifique aprovecharse de los demás y quedarse sólo, así de destructor y quebrantador puede ser el deseo.
La brutalidad y crueldad del ser humano la vemos en muchos lugares y con varias formas. Cualquier cosa que atrae a la gente y la hace vulnerable y dócil es usada por otros para su beneficio, esas personas son egoístas y no les interesa otra cosa más que sentirse mejores y superiores a todos.
Hace años la iglesia y el gobierno se unieron para aprovecharse de las creencias y fe de la gente, en su tiempo la religión provocó un gran caos gracias a la Santa Inquisición, que presumía de ser la evangelización, una purificación para las personas que estaban fuera de la religión cristiana. Sin embargo produjo una baja considerable de vidas gracias a que no se aceptaron otras formas de pensar, le tuvieron miedo a perder el control y el miedo cultiva miedo.
Creo que esta parte de la historia en un buen ejemplo de que el hombre es capaz de muchas cosas, de grandes cosas, lo malo es que no piensa en los demás. En la Santa Inquisición todos estaremos de acurdo en que esos hombres que mataban y se aprovechaban de los demás podían pensar, razonar y sentir, pero decidieron ocuparse únicamente de su propio bien y usaron su inteligencia para saciar su avaricia y anhelos de poder, se volvieron fríos y masacraron a su propia raza.
Sí así trataron a los de su especie a los que se supone poseen las mismas aptitudes es difícil imaginar un futuro para los seres a los cuales se creen superiores.
Verdaderamente el hombre es el rey de los animales, pues su brutalidad supera a la de estos -Leonardo Da Vinci-, y es que la inconciencia del ser humano es algo que ha trascendido todos los tiempos, puede que no todos los humanos sean así pero sí tampoco se hace algo para evitar que esta actitud siga no se pude progresar.
Actualmente en México existe una gran inseguridad y corrupción, las personas de nuestro país han aprendido a vivir con ello y se ha credo así una cultura de conformidad e impotencia, por ejemplo, el narcotráfico. El narcotráfico ha existido desde hace mucho tiempo en nuestro país, pero en los últimos años ha afectado en gran manera la vida de toda la población, la gente de algunas ciudades vive con miedo y en lugar de hacer algo el miedo los domina y para que no les pase nada cooperan.
Es increíble como el hombre se atreve a vender a sus semejantes por objetos, por cosas materiales y no sentir culpa, eso demuestra una crueldad excepcional. ¿Cómo comprender que los humanos hemos ido dando más importancia a las cosas materiales que a nuestra familia? ¿Cómo pasar tiempo en las redes sociales es mejor que convivir con la gente que quieres? ¿Cómo es posible que importe más la apariencia que lo que sientes y sabes?
Las personas construimos una cultura donde la compañía de tus semejantes es pérdida de tiempo, cuidar del medio ambiente es absurdo, educar a tus hijos en casa o pasar tiempo con ellos no tiene razón de ser. Lo peor es que cuando el niño crece se vuelve delincuente, se droga, le pega a su familia, es en ese momento cuando se quiere hacer algo, pero ya no para ayudarlo sino para castigarlo, no importa sí se muere de hambre y por eso roba, no importa sí sufrió maltrato y por eso se droga lo único que importa es que es una persona que daña.
A la sociedad el pasado de un delincuente, que normalmente es una persona que sufrió mucho, que siente y piensa, no le importa. Es mejor educar a los niños y ya no tendríamos por qué preocuparnos en educar a los adultos, lamentablemente pocas personas tienen este pensamiento.
Yo creo firmemente en que el humano puede hacer grandes cosas, tener grandes logros. Es posible que sea superior a las demás cosas, pero también creo que no sabe que ser superior no es aprovecharse sino crecer, conocer, cuidar aquello que le pertenece, disfrutar pero sin dañar.
Indiscutiblemente el humano es competente ojala aprenda a no solo decirlo sino demostrarlo. Debe cuidar su entorno porque es lo que le proporciona todo lo que él necesita para existir, para poder vivir bien. No es una pérdida de tiempo cuidar lo que necesitas, no es tonto asumir responsabilidades, no es absurdo esforzarse por algo mejor, por una familia, por crecer y vivir.
Va a ser complicado cambiar una forma de vida de hace años o a la que todos están acostumbrados ya, pero sí las cosas siguen así puede que el humano acabe con todo lo que realmente importa y con lo que le da vida. No podemos seguir esperando a perder algo para cambiar, ya se han perdido muchas cosas, muchas vidas, muchos sueños. Debemos creer que como el ave Fénix el ser humano pude renacer de las cenizas, puede rescatar todo lo bueno que tiene y desechar todo lo que lo divide y todo lo que lo hace despreciarse a sí mismo.
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